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| Una educación llamada Titanic |
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Una educación llamada El Titanic
Sí señores la Educación se hunde. Y además se hunde rápidamente víctima del choque frontal con medidas y recortes que solo benefician el desenfrenado apego que Rajoy tiene a su affaire con Merkel en una unión de donde pretende que nazca un déficit cero.
La Educación española tiene un claro símil en aquel histórico barco llamado Titanic. Sí, su capitán fue José Luis Rodríguez Zapatero que no vio el iceberg de la crisis del que creyó, solo se trataba de un trozo de hielo flotando en el mar de su tranquilidad. El capitán Zapatero no vio tampoco las brutales consecuencias del choque con aquella mole de hielo en este magnífico barco del “estado del bienestar” forjado en los astilleros de una trabajada democracia.
Rajoy es el capitán accidental. Convencido del aguante del barco que con guantes de seda dirige desde su timón, depuesto el anterior incompetente capitán. Al mando de improvisados nuevos oficiales, el capitán Rajoy pretende llevarlo a un puerto que no es el de Nueva York, sino el de un nuevo “orden europeo” dictado por los armadores, es decir la banca. Allí en aquel puerto soñado, al Capitán Rajoy le espera su amada Angela Merkel con la que pasear en el barco del amor económico entre los altos rascacielos que del cobijo y les recuerde su elevada posición social y económica.
Que se hundiera o no el barco, no tendría más consecuencias que chatarra al fondo. Si no fuera porque dentro del mismo lleva una carga humana cifrada en 10 millones de criaturas. Las que representan los 9 millones de estudiantes y el millón de profesores repartidos por los compartimentos de este barco que sin socorro, está condenando a irse a pique.
Son 10 millones de personas de las que viajan en 3ª clase. Que tienen cerrados los accesos a su salvación por la sinrazón de una tripulación más enfrascada en salvarles la vida a la primera clase, la enseñanza privada y los jóvenes lumbreras que durante toda la vida de Dios se sacaron las carreras al golpe de talonarios de sus fortunas familiares.
Este Titanic se hunde, la Educación se hunde en un mar helado infectado del incremento del horario lectivo, el aumento de la ratio de alumnos en clase, recortes salariales en caso de baja por enfermedad, la congelación de las ofertas de empleo público, la desaparición de las condiciones de la jubilación anticipada, la transformación de nombramientos a tiempo completo a tiempo parcial, el cese del personal interino a 30 de junio para no pagarles las vacaciones, o el abandono de programas educativos fundamentales para muchas personas.
Se hunde, pero aún hay esperanzas si esos millones de personas elevan sus voces y cuentan con el respaldo de más personas que les esperan en el puerto. Los padres, los alumnos, los docentes, los trabajadores de los colegios, las escuelas, las universidades, las familias. Todos deben de trabajar y animar para que la 3ª clase sea capaz de paliar los daños y mantener a flote un barco que es necesario para garantizar la tranquila navegación de nuestra sociedad del bienestar sin desigualdades, sin que solo los ricos y la Iglesia como en la Edad Media tengan acceso a la cultura. Ese arreglo pasa necesariamente por salir a la calle y gritar las injusticias a quienes se creen en el derecho de rendir pleitesía a los mercados cuando a quienes deben su pleitesía es al pueblo que les puso al frente de un timón que le viene demasiado grande.
Fuente: Shus Terán Reyes Fecha: 22/05/2012 |
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